domingo, 5 de noviembre de 2023

“No vemos al mundo como es, sino como nosotros somos”

Brian Tracy en su libro “Habla menos y actúa más” cita una frase que es atribuida al escritor Jorge Luis Borges: “No vemos al mundo como es, sino como nosotros somos” tengamos en mente esta cita por que la usaremos más adelante.

En el Libro Los miserables de Víctor Hugo, encontramos muchas enseñanzas, una de ellas es derivada del primer encuentro entre Cosette y Marius Pontmercy.

“…La muchacha iba con un hombre de unos sesenta años de cabellera blanca. Era una jovencita de trece o catorce años tan flaca que parecía fea, torpe, insignificante.”

“…no solo eso, a otros estudiantes también les llamó la atención estos dos personajes que iban todos los días a sentarse en el mismo banco. Courfeyrac, que se contaba entre los muchachos, había pasado cierto tiempo observándolos, pero la muchacha le pareció fea, así que se apartó rápida y concienzudamente” (Los miserables, 1862, p. 769)

“La primera impresión es la que cuenta”, dice una frase popular, y aquellos adjetivos nunca llegaron a los oídos de la joven Cosette. Felizmente ella vivía feliz en un mundo único y de luz y esa felicidad era en parte por el amor de su padre Jean Valjean.

En las escrituras Jesucristo nos enseña sobre esa luz, esa bendita luminiscencia que todos tenemos y que no todos irradiamos a su máxima expresión. En el Nuevo testamento libro de Juan capitulo ocho verso doce dice:

“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”  

El salvador nos promete que a medida que le sigamos irradiaremos luz. Hay personas en efecto, que irradian esa luminiscencia, no se puede explicar, tienen una energía buena y da gusto estar en su entorno. Creo que esa es esa luz que se refieren las escrituras.

En otra parte el salvador es más claro, El libro de Mateo capitulo cinco verso catorce dice: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.”

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras y glorifiquen a vuestro padre que está en los cielos.”

Hay mucha literatura de superación personal y también la neurociencia afirma del efecto que tiene en nuestro cuerpo, nuestras emociones. Cuando estamos mal emocionalmente, quiere decir, deprimidos ansiosos, tristes, etc. Se ve reflejado en nuestro rostro y en nuestro cuerpo (enfermedades y dolencias físicas). Por otro lado, estar bien con uno mismo, con el prójimo, con el universo, con Dios, estar en paz, produce un cambio evidente en nuestras vidas.

Lo escuché varias veces, cuando estamos con Dios, tenemos la promesa de tener la compañía del espíritu santo. ¿Y que de bueno trae eso? Pues el espíritu santo nos ayudara a tomar buenos decisiones. Es evidente que cuando estamos mal veremos el mundo de acuerdo a nuestro estado de ánimo. No importa si el cielo este despejado y con un sol radiante, si no estamos bien, todo nos parecerá lúgubre. Por otro lado, no importa si afuera este lloviendo o con el cielo nublado, si nuestro interior está bien, siempre estaremos con una sonrisa. Entonces tiene mucho sentido las palabras de Borges:

“No vemos al mundo como es, sino como nosotros somos”

Volvamos a la muchacha fea, y a uno de los jóvenes que la había catalogado de esa forma, Marius.

La historia prosigue de la siguiente manera:

…Un día Marius salió a caminar y se fue derecho a “su paseo” y, cuando llegó a un parque, divisó sentados en un banco, a la pareja conocida. Pero al acercarse, el hombre era efectivamente el mismo, aunque le pareció que la muchacha no era la misma.

Lo que estaba viendo ahora era una joven alta y hermosa con todas las formas mas deliciosas de la mujer en ese momento preciso en que se combinan aun con todos los encantos más candorosos de la niña…

Tenia un pelo castaño admirable, una frente parecida al mármol, sus mejillas eran un pétalo de rosa de un encanto suave, una palidez emocionada, una boca exquisita de donde brotaba la sonrisa como una “luz” y la palabra como una música. De entrada, Marius pensó que se trataría de otra hija del mismo hombre, hermana de la primera seguramente. (Los miserables, 1862, p. 770)

¿Qué paso?

¿Como puede ser que el muchacho cambie tanto en la descripción de la misma persona?

Esta es mi reflexión: Veremos o analizaremos el mundo exterior en proporción directa a como este nuestro mundo interior

El libro nos aclara este asunto en el siguiente párrafo:

…Sin que Marius supiera muy bien por qué, y estuvo casi seis meses sin pisar ese parque. Un día por fin, volvió. Era una mañana de verano serena, Marius estaba alegre como cuando estamos cuando se hace lo bueno. Le parecía que llevaba en el corazón todos los cantos de los pájaros que oía y todos los retazos de cielo azul que veía a través de las hojas de los árboles (Los miserables, 1862)

Marius estaba en sintonía con el universo, con el creador, y eso le hizo cambiar su perspectiva hacia su mundo exterior. No solo frente a las cosas mas simples de nuestro entorno, sino que le hizo notar la belleza (interior y exterior) de una muchacha a la que otros, incluso él, la consideraban fea.

Por tal motivo, es muy importante estar en sintonía con la luz, es necesario ser esa luz.

Bibliografía

V. H. (1862). Los miserables. Paris: Alianza Editorial.

 

 

 

viernes, 11 de agosto de 2023

¿HEMOS LLEGADO A LA META?


Dicen que los sueños no son otra cosa que las manifestaciones del inconsciente; algo así como el procesador de la información que acumulamos en todo un día. Hoy amanecí con una fuerte necesidad de analizar mi reciente sueño.

¿Por qué?

Quizá en estas líneas pueda expresar toda esta energía recibida la noche anterior; Aquí va:

Estaba con unos amigos, no los vi con claridad, pero eran Eder y Guido. Estábamos juntos en una casa que tenía un patio hermoso. El patio se comunicaba directamente con una habitación a través de una especie de mampara o puerta de vidrio. Adentro había una persona que estaba pidiendo ayuda. Entramos a la habitación para ayudarle, queríamos saber que le sucedía. El joven nos dijo que tenía miedo porque ese lugar estaba endemoniado. Que ese lugar tenía un espíritu maligno que lo estaba atormentando. Los muchachos (Eder y Guido) me miraron como esperando que yo hiciera algo. Es así que me armé de valor (aunque tenía miedo), levanté la mano derecha haciendo un Angulo de noventa grados con el brazo y declaré a ese espíritu maligno que se fuera. Sí, le ordené que por el poder de Dios él debía retirarse inmediatamente. Que un poder mucho más superior que cualquier cosa le ordenaba que se fuera. Mis amigos y yo estábamos nerviosos, quizá la palabra correcta es que estábamos aterrados.

Para ser honesto, yo no me sentía moralmente en sintonía, así que probablemente no había mucho poder en mis palabras. De pronto todo se volvió oscuro, no se podía ver nada y el miedo aumentaba entre nosotros.

A este punto ya no podía moverme, quería escapar, pero no podía, mis extremidades no me respondían, me desesperaba por que intentaba gritar y tampoco podía. Me acordé de todas mis faltas y también un sentimiento horrible me atormentaba. Definitivamente estaba en dominios del maligno. Era una de las peores pesadillas que hasta ahora puedo recordar. Soy un hombre creyente, así que poco a poco entregué lo que quedaba de mí al creador.

Yo suplicaba: Padre, perdón, disculpa mis pecados y permítenos salir de este lugar horrendo. Mis ruegos parecían que se perdían en la inmensidad de esa oscuridad, que no había nada que hacer, que ya estábamos destinados a una destrucción dolorosa.

De pronto y muy lentamente la habitación se iluminaba dándonos una sensación de alivio. Antes de que todo se ponga tan claro como al medio día, una voz sarcástica y perturbadora nos dijo que había cuentas que saldar, que pronto nos visitaría para cobrarlas y con intereses. Inmediatamente después, esa energía oscura desapareció.

Salimos de ese lugar con prisa comentando tan horrible experiencia. La verdad me sentí muy solo, nunca me había sentido tan desprotegido frente al maligno. Poco a poco mientras recordábamos lo sucedido, algunas imágenes se aclaraban en mi mente. Pude recordar que mientras estaba inmóvil, mientras el recuerdo de mis faltas me atormentaba y padecía un dolor físico y emocional; había una persona a mi lado. Ahora lo puedo ver claramente, era un señor de unos 65 o 70 años, tez blanca y cabellos canos, él vestía con una camisa clara que dejaba notar que estaba subido de peso.  Ese señor estaba a mi lado todo el tiempo de nuestro padecimiento, nos cuidaba. No dijo nada solo estaba ahí, luego, mientras se iluminaba el lugar, él se alejaba.

Salimos de aquel lugar y subimos a un taxi que nos llevó a un lugar más seguro, creo que era la casa de unos tíos. (fin del sueño)

Ahora sentado en mi escritorio me pongo a ponderar sobre esta alucinación.

 ¿Será que significa algo?

No soy de las personas que les ponen mucha energía a los sueños, los sueños, sueños son y nada más. Rebuscando entre mis recuerdos sobre lo que hice ayer, tal vez tenga relación algo que leí y que me impactó muchísimo. En el libro Los Miserables escrito por Víctor Hugo, hay un relato impactante. Se trata de Jean Valjean, un hombre que por cuestiones de la vida tuvo que padecer mucho hasta convertirse en ladrón. Perseguido por la sociedad, cambió de identidad para poder vivir mejor y hacer cosas diferentes a su antigua vida, actos buenos que puedan compensar sus pecados pasados.

Jean Valjean entregándose y liberando a un pobre hombre 


En lo mejor de su vida como el nuevo y respetado señor Madeleine, un hombre caritativo y muy prospero, Madeleine se enteró de que un pobre desdichado estaba a punto de ser juzgado, y que ese hombre era acusado por ser Jean Valjean.

Madeleine no dejaba de pensar en ese pobre hombre y que iba a ser condenado por ser alguien que no es.

El verdadero Jean Valjean, que ahora gozaba con una nueva identidad (el alcalde Madeleine), se sumió en una conversa interior y muy profunda consigo mismo sobre qué hacer.

En primer lugar, el señor Madeleine evaluó todas sus buenas obras durante los últimos 15 años. Había logrado ayudar a una comarca muy pobre y la había vuelto industriosa, había dado trabajo a mucha gente y construido un hospital y un asilo. Era un filántropo como pocos. Así que la primera conclusión fue que:

¡Ya había llegado a la meta!

Por otro lado, él mismo se contradecía preguntando sobre: ¿Cuál realmente era la meta?

¿Acaso era ocultar como se llamaba?

¿Engañar a la policía?

¿No tenía acaso otra meta que era la importante, la verdadera?

Salvar no su persona, sino su alma, volvería a ser honrado y bueno.

¡Ser un hombre justo!

¿Es que no era eso ante todo?

Ahora, si no hacía nada por salvar a un hombre que lo confundían con él…

¡volvía a abrir la puerta del pasado al cometer nuevamente una acción infame!

¡volvía a ser un ladrón, y el más odioso de todos los ladrones!

¡le robaba a otro la existencia, la vida, la paz, el lugar al sol!

¡Se convertía en asesino!

¡Mataba, mataba moralmente a un pobre hombre, le infringía esa muerte espantosa en vida, esa muerte del cielo a la que llaman presidio!

Esta parte de la historia de Jean Vajean me ha enseñado que todos tenemos deudas por saldar, un pasado que nos aflige, todos tenemos monstruos por perseguir.

Así pues, Jean Valjean hace lo que muchos de nosotros no hacemos, enfrentar nuestros errores, pagar el precio. Aunque el precio signifique un último sacrificio.

Víctor Hugo concluye maravillosamente esta parte de la vida de Jean Valjean con esta frase:

¡Solo entraría en la santidad a ojos de Dios si entrara de nuevo en la infamia de los ojos de los hombres!

¡Quedarse en el paraíso y allí volverse un demonio o regresar al infierno y allí volverse un ángel!

Anoche soñé, recordé que también tengo demonios por perseguir, viejos miedos, deudas pasadas que me causan angustia. Quizá mi inconsciente me está sugiriendo hacer algo. Algo significativo y no solo un paliativo. Total, no estoy solo, Dios está siempre ayudándonos en persona o por medio de amigos, o a través de gente que aparecerá en el momento adecuado.

Quizá mi mente me esta recordando que no debo perder de vista la meta, sí, la verdadera meta.

 

 

 

domingo, 30 de abril de 2023

Seamos Pacificadores

A principios de mes tuve la oportunidad de ver la conferencia general de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días. Para un miembro de la iglesia estas conferencias son muy importantes y definitivamente esperadas. Solo hay programadas dos conferencias generales al año (abril y setiembre). Todos los miembros esperamos con ansias escuchar los discursos de las autoridades generales, en especial del profeta. Para los que no saben, el presidente de la iglesia y profeta, Russell M. Nelson, cumplió 98 años. Esto lo ha convertido en el presidente de la iglesia más longevo de la historia de la iglesia desde su restauración ahí a mediados de 1800.

Como la mayoría de los miembros de la iglesia, yo también estaba expectante para escuchar las palabras del presidente Nelson.

¿De que hablaría? ¿Cuánto tiempo abarcaría sus discursos? Etc.

Este importante evento se realiza en la ciudad Salt Lake, estado de Utah en los Estados Unidos y transmitido en vivo y en directo por televisión local y a través de las redes sociales.

En la sesión del domingo tuvimos la bendición de escucharlo en un par de ocasiones, la primera por alrededor de 20 minutos, con el tema: Se necesitan pacificadores, y la segunda vez por poco más de 6 minutos con el tema: La respuesta siempre es Jesucristo.

Hace 2 días recibí la llamada del obispo del barrio a donde asisto regularmente y me invitó a que pudiera compartir un discurso de 15 minutos con la feligresía de mi unidad. El tema que debía hablar se titularía: Se necesitan pacificadores, basado en el discurso del presidente Nelson.

Es interesante pues este tema ya lo habíamos tocado la semana pasada en reunión de sacerdocio (reunión exclusiva de varones). Esta sería entonces, la tercera vez que yo tendría que revisar el tema en menos de un mes.

Muchas cosas pasaron por mi cabeza cuando me preparaba para este discurso.

¿Acaso el Señor me quiere decir algo?

¿Será que NO ESTOY SIENDO EL PACIFICADOR QUE DIOS QUIERE QUE SEA? ¿Será por eso que tengo que analizarlo por tercera vez en menos de un mes?

Otra de las cosas que encontré desafiante fue que seguramente que el público que me iba a oír, ya estaría familiarizado con el tema. Así que, para evitar aburrirlos decidí de enfocar el discurso de manera diferente.

El presidente Nelson nos contó una experiencia cuando él empezaba como médico cirujano y que, en plena operación, el médico al cual él estaba asistiendo, se enojó mucho por algo que había sucedido en la sala de operaciones y lanzó el bisturí con el que estaba interviniendo a un paciente con gangrena. Aquel bisturí infectado cayó en el cuerpo del presidente Nelson, que afortunadamente no logro infectarlo.

Bien, me puse a analizar sobre esta historia y la analogía que ocurre en nuestra vida espiritual.

¿Qué cosas toxicas esparcimos sin querer?

El presidente Nelson menciona algunas: La vulgaridad, la crítica, pero quizá la más dañina de todas sea LA CONTENCIÓN.


La preocupación del presidente Nelson se basa en que aparentemente muchos de nosotros creemos que es aceptable condenar, calumniar y denigrar.

Así es, y si las personas no están de acuerdo con lo que pensamos, usualmente nos disponemos a luchar para hacer respetar nuestro punto de vista a cualquier costo.

Valgan verdades, tengo que admitir que muchas veces esto me ha pasado.

El presidente Nelson dijo:

Aunque sabemos que “La ira nunca persuade, la hostilidad no edifica a nadie, la contención nunca lleva a soluciones inspiradas”. (Nelson, 2023)

Me puse a meditar en base a mi propio comportamiento y recordé que, cuando ese momento de conflicto aparece, reaccionamos sin pensar y de pronto estamos inmersos en una discusión o algo más grave.

El presidente Nelson nos amonesta con todo su amor de la siguiente manera: “Mis queridos hermanos y hermanas, esto no debe ocurrir. Como discípulos de Jesucristo, debemos ser ejemplos de cómo interactuar con los demás, especialmente cuando tenemos diferencias de opinión”. (Nelson, 2023)

Me he dado cuenta que incluso en cosas tan vanas y triviales como “puntos de vista políticos” hacen que se encienda una discusión dentro del seno familiar, laboral y amical. Aquí mismo en esta sala estoy seguro que estamos quienes tenemos pensamientos políticos de izquierda o de derecha. Afortunadamente el periodo electoral ya acabó, pero yo puedo dar fe de que, so pretexto del uso de nuestra libertad de expresión, y mediante las redes sociales, nos lanzábamos comentarios degradantes contra otros que pensaban diferente que nosotros. Así es, en mi propia casa y entre mis amigos.

Hace algunas semanas la región sur del país estuvo sumida en un bloqueo de las principales rutas fruto de conflictos sociales. Esto agudizó la situación en nuestras familias porque en muy poco tiempo había escases de los alimentos de primera necesidad y del combustible. La molestia de la población crecía a medida que los días pasaban. Recuerdo que el gas que usamos para cocinar se había acabado y no se podía encontrar balones de gas por toda la ciudad. Se escuchaba que, si por casualidad alguien hubiera podido encontrar un balón de gas, este lo había conseguido a un precio de 3 o 4 veces su valor oficial.

Una mañana mientras tomábamos el desayuno, mi dulce hermanita me miró fijamente a los ojos y muy sarcásticamente me dijo: “Ahí esta pues, tu presidente por el que votaste nos ha puesto en esta situación, ahora sal y encuentra un balón de gas. Parte de la culpa la tienen los que votaron por él, así como tú lo hiciste”.

Afortunadamente yo estaba más preocupado por otros asuntos que no hice caso al comentario de mi hermana, pero si me puse a pensar que, fácilmente y en otro contexto, ese comentario hubiera podido iniciar una fuerte discusión familiar.

Me considero una persona que ignora muchas cosas, así que se puede decir que soy un ignorante en política, pero también soy respetuoso de las normas de mi país y siempre he cumplido con mi deber ciudadano de votar. Así que, en época electoral, valoro mis opciones y me decido por el candidato que yo creo tiene más semejanza con mi manera de pensar y sentir. No voy a negar que vote por la opción socialista, aun cuando no soy partidario de este pensamiento político.

Debido a esto, parte de mi entorno, familia y amigos, por un tiempo, estuvieron soltando comentarios no gratos, por así decirlo, cuando se enteraron cual fue mi preferencia electoral.

Hoy que las aguas están calmadas tal vez podamos entender que QUIZA NOS EXCEDIMOS o que no valió la pena discutir por algo tan tonto.

Ya que me he centrado en lo intrascendente que resulta para nosotros defender posturas políticas, permítanme dar un ejemplo de lo que dos de los máximos exponentes de ambos pensamientos expresaban.

Adam Smith es considerado como el padre de la economía moderna y exponente principal del capitalismo, en su obra cumbre “Riqueza a las naciones”, él manifiesta:

“Una cosa es defender al capital y otra muy diferente defender a los capitalistas. Adam Smith dedica a los capitalistas y a su espíritu monopólico y de conspiración contra el público, unos comentarios durísimos. Puesto que Smith demuestra como los diversos grupos económicos consiguen privilegios del estado sobre la base de fingir que representan los más amplios intereses de la sociedad. En otras palabras, utilizaban y manipulaban conceptos capitalistas para beneficio propio”.(Smith, 1776)

Por otro lado, Karl Marx, representante del pensar comunista, no se cansó de repetir:

“Yo mismo no soy marxista. Y desde los años setenta del siglo XIX, manifestó su preocupación por el dogma que se estaba creando a raíz de su teoría, no siempre ni cabalmente comprendida, y sólo utilizada con fines políticos para dominar a la clase trabajadora”. (Banchon, 2008)

Facundo Cabral, un trovador argentino dijo al respeto:

“Ningún político merece que lo defiendas con uñas y dientes, entiéndelo de una vez por todas: No te conoce, no eres su amigo no le importas, deja la intensidad.

Bájale a tu fanatismo, no te Apartes de los que han sido tus verdaderos amigos. No dividas a las familias y si verdad quieres un cambio profundo en la sociedad.... mírate fijamente al espejo y empieza a cambiar tú.... Y ocúpate de ser mejor ser HUMANO...”

Ahora, ya que estamos calmados y quizá analizando el hecho que no vale la pena contender, quiero citar algunas escrituras y quizá podamos encontrar algunas herramientas que nos puedan ayudar a evitar la contención y ser pacificadores. 

Jesús dijo en Mateo 5:9 “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”

Pero yo os digo: No resistáis al malo; antes bien, a cualquiera que te golpee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Mateo 5:39

¿Qué quiere decir esto en nuestros tiempos?

Yo lo interpreto de esta manera:

No resistamos, no contendamos, y algunas veces quizá lo mejor sea dar la razón a la otra persona, por más que sepamos en nuestros corazones que no es así, o sea, dar la otra mejilla.

¿Pero porque yo debería hacer eso?

Simplemente porque Jesucristo así lo dijo.

“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen” Mateo 5:44

El profeta Russel M. Nelson mencionó en su discurso de la conferencia general de abril de 2023, algo que personalmente tuvo mucho impacto en mí, él dijo:

“La contención es una elección. Ser pacificador es una elección. Ustedes tienen su albedrío para elegir la contención o la reconciliación. Los insto a elegir ser pacificadores, ahora y siempre” (Nelson, 2023)

Lehí fue un profeta que vivió en la américa antigua aproximadamente 600 A.C. Él ya estaba en los últimos días de su vida, y se esmeró por hablar con sus hijos y darles unos últimos consejos, él dijo:

¡Oh que despertaseis; que despertaseis de ese profundo sueño, sí, del sueño del infierno, y os sacudieseis de las espantosas cadenas que os tienen atados, ¡cadenas que sujetan a los hijos de los hombres a tal grado que son llevados cautivos al eterno abismo de miseria y angustia!

¡Despertad y levantaos del polvo! ¡Escuchad las palabras de un padre tembloroso, cuyo cuerpo pronto tendréis que entregar a la fría y silenciosa tumba, de donde ningún viajero puede volver; unos días más, ¡y seguiré el camino de toda la tierra!   2Nefi 1:22

Para tener 98 años, nuestro profeta Nelson está muy bien, lo demostró con los 20 minutos parado discursando. Pero también sabemos que su tiempo aquí en la tierra se acorta, es natural, a todos nos pasará.

Entonces yo creo que, así como Lehí, Russell M. Nelson, en su mensaje, quiso que despertemos. Sí, y nos dejó una lección muy importante que no debemos pasar por alto, quizá por eso de la importancia del título de su mensaje; tal vez es por eso que tuvimos que escucharla por 3 veces en menos de un mes. Repito nuevamente las palabras del presidente Nelson:

“La contención es una elección. Ser pacificador es una elección. Ustedes tienen su albedrío para elegir la contención o la reconciliación. Los insto a elegir ser pacificadores, ahora y siempre”

Para concluir, el presidente nos da la solución para dominar la ira y evitar la contención; él dijo:

  • Desarrollen Caridad (amor puro de Cristo)
  • Humíllense ante Dios
  • Oren con toda la energía de su corazón
  • El templo puede ayudarnos en nuestro objetivo. Allí somos investidos con el poder de Dios, que nos da la capacidad de vencer a Satanás. (Nelson, 2023)

Aquí yo podría añadir que nos esforcemos por tener una recomendación del templo vigente, y los que la tengamos, hagamos el esfuerzo por ir.

Eder es un ingeniero geólogo y además tiene otra profesión, psicólogo. Puedo decir que tengo la fortuna de que sea un amigo muy cercano. Hace algunos meses atrás, Eder me prestó un libro titulado Resetea tu mente del famoso médico y neuro-científico español Mario Alonso Puig. Este libro da algunos consejos de cómo podemos lidiar con los ataques de ira, el autor manifiesta que estas reacciones son heredadas y provienen de tiempos antiguos. Sí, de los tiempos cuando el hombre primitivo tenía que proteger su vida de sus depredadores. Bastaba con que se moviera una hoja para estar siempre alerta y reaccionar. Este tipo de comportamiento ha servido para que nosotros estemos hoy aquí, de otro modo toda la raza humana hubiera desaparecido. Es así que hoy ese comportamiento ancestral, frecuentemente nos juega malas pasadas y reaccionamos. Ahora no hay depredadores, pero el sentimiento es el mismo, luchamos por defender nuestra forma de pensar, nos sentimos inconscientemente vulnerables y temerosos y en menos de un segundo podemos actuar de formas equivocadas.

Mario Alonso Puig, da algunos consejos para poder controlar ese tipo de reacciones. Una forma de engañar a la mente es poder interrumpir la conexión neural dándole tiempo al cerebro. Es así que la próxima vez que nos veamos en situaciones de conflicto, tratemos de respirar. Bastan escasos 4 o 5 segundos para lograr evitar esos arranques de comportamiento.

Anthony Robbins en su libro Despertando al Gigante interior, dice algo similar: “Cuando quieras reaccionar de manera incorrecta y explotar, solo piensa por unos segundos en esa persona que estas enfrentando, puede ser un familiar o un amigo, puede ser un colega. Piensa en las cosas buenas que los unen, piensa en cosas positivas. Que quizá esa persona tenga una familia o que su comportamiento se deba a problemas serios. Esto te dará el tiempo suficiente (usualmente unos pocos segundos) para interrumpir aquellas conexiones químicas eléctricas de nuestro cerebro que nos obligan a actuar de manera errónea”.(Robbins, 1991)

Básicamente lo que Anthony Robbins nos está sugiriendo es que desarrollemos amor por el prójimo, la caridad.

Para concluir quiero quedarme con esta frase en la parte final del discurso del presidente Nelson:

“Como pueblo, seamos una luz verdadera sobre la colina, una luz que “no se puede ocultar”

O como lo expresa Karl Marx en su libro El Capital volumen 1, prólogo a la edición francesa:

“…sólo tendrán esperanzas de acceder a sus cumbres luminosas aquellos que no teman fatigarse al escalar por senderos escarpados. (Marx, 1975)

El ser una luz en una colina no es fácil, lo mismo que ser pacificadores, pero vale la pena.

 

Referencias

Banchon, M. (2008). “Marx no se cansó de repetir que no era marxista” | Cultura | DW | 05.05.2008. https://www.dw.com/es/marx-no-se-cansó-de-repetir-que-no-era-marxista/a-3313328

Marx, K. (1975). El capital.Tomo 1. https://books.google.com.pe/books?hl=es&lr=&id=-n7J6cp_MAAC&oi=fnd&pg=PA758&dq=El+capital+tomo+1+karl+Marx&ots=MSUohuF6Yd&sig=Xjys8iG3l5LF4Ty4Ug-dX8LJvk0&redir_esc=y#v=onepage&q=El capital tomo 1 karl Marx&f=false

Nelson, R. (2023). Se necesitan pacificadores. https://www.churchofjesuschrist.org/study/general-conference/2023/04/47nelson?lang=spa

Robbins, A. (1991). Despertando al gigante interior. https://books.google.com.pe/books?hl=es&lr=&id=iPpyLpX0Y1sC&oi=fnd&pg=PT2&dq=anthony+robbins+awaken+the+giant+within&ots=WJXxj9S8MO&sig=-Rp8nBhP2GYnKkMUSG-lgthiHcs&redir_esc=y#v=onepage&q=anthony robbins awaken the giant within&f=false

Smith, A. (1776). La riqueza de las naciones. https://books.google.com.pe/books?hl=es&lr=&id=L5a4EAAAQBAJ&oi=fnd&pg=PT6&dq=Riqueza+de+las+naciones&ots=B_WHYIFWhJ&sig=t_o4VDoTWEd8MeJYEMMibVZqRCY&redir_esc=y#v=onepage&q=Riqueza de las naciones&f=false

 


miércoles, 29 de marzo de 2023

Y tú... ¿Sabes manejar?

Hace varios meses que no hacía una caminata a mi montaña favorita. El Picol para mí es símbolo de muchas cosas, la mayoría de las veces, es emblema de cosas espirituales. Unos amigos me invitaron a una caminata hacia aquella cumbre y obviamente no me lo iba a perder. A pesar de que se me presentaron muchas cosas para no ir, hice lo necesario para unirme a esa travesía. Es que bien dice el refrán: "Cuando uno quiere saca tiempo, cuando no, saca excusas".

Ciro tomando una "Selfie" con todo el grupo

Después de ajustar algunos detalles en casa, alisté todos mis implementos y les di alcance. Mientras subía la emoción aumentaba, pues me volvería encontrar con amigos que no veía hace mucho tiempo. Además tenía todo para pasarlo bien, buena música, suficiente cantidad de agua, frutos secos y el clima estaba perfecto. Lo que aumentó mi motivación es que mis amigos estaban subiendo por una nueva ruta, y eso para mí era emocionante. Al principio yo subía con un poco de nerviosismo porqué no veía las huellas de los muchachos, solo me guiaba por mis instintos y con mucha fe. No pasó ni una hora y ya los había encontrado, que felicidad de verlos. Ahí estaban Julio y sus hijos (Gerardo y Gael), Lucas y su hijo mayor Gabo, Ciro y su primogénito Josiah, que además esta vez decidieron traer a "blacky" (el perrito de la familia).  También estaban John, Luis Miguel, Henry, entre otros muchos amigos.

Lucas teniendo problemas para subir

Había mucho para hablar, de hecho, primero empezamos con las bromas y los comentarios de las caídas de algunos al subir. No era para menos, de vez en cuando el camino desaparecía y se tenia que crear una nueva ruta, escalando entre matorrales y pendientes inclinadas. Sin embargo, no todo eran risas y fotografías ocurrentes. También se tocaron temas un poco mas serios, sí, esos que nos ocurren en la vida diaria. Alguien comentó sobre situaciones cuando estamos al volante. Henry comentaba sobre la incomoda experiencia cuando tuvo un accidente mientras manejaba (choque). Otro añadió: ... "Y no solo tienes que lidiar con reparar tu auto sino arreglar con la otra persona envuelta en el choque". Perece mentira pero a veces esas situaciones son aprovechadas por algunas personas para sacarte todo el dinero posible".

Julio, yo y el lider del grupo John

Ciro comentaba que había tenido algunas situaciones donde él sentía que: "A pesar que él no era el responsable del accidente, las otras personas tomaban ventaja y manipulaban la situación para sacar rédito de la situación". Un caso particular cuando tuvo un accidente y chocó con un auto donde había una familia. En palabras de Ciro: Yo bajé y me dirigí a ver si todos estaban bien, el otro conductor bajó y empezó a gritar. Yo muy calmado le dije, vamos a tranquilizarnos, tu familia esta bien?

Después bajó una mujer del auto, que parecía ser la esposa, y estaba llorando, situación que ayudó a subir el drama en ese momento. Después de constatar que solo se había tratado de un susto y no había personas lesionadas, aquel hombre ofuscado quería una restitución económica por los daños a su auto (rasguños en la parte lateral del automóvil). 

Los que conocemos a Ciro sabemos que es una persona que evita situaciones problemáticas y sobre todo sabe manejarse en momentos complicados. Ciro estaba a favor de arreglar en ese mismo instante y evitar problemas mayores. Aunque él en su corazón sabía que estaba manejando despacio y que no era su falta. 

Sin embargo, hay momentos donde no puedes dejar que lo injusto se apodere de la situación. Aquel hombre quería demasiado dinero y seguía ofuscado (a pesar de que Ciro le había manifestado su intensión de arreglar todo civilizadamente). 

Stephen R. Covey dijo algo referente al trato con otras personas, especialmente cuando se trata de negociar, ya sea algo económico o solo puntos de vista. Hay situaciones donde uno gana y el otro pierde, otras donde tu pierdes y el otro gana, pero lo mejor siempre es el ganar ganar, que tanto tú como el otro salgan ganando; Si tu buscas el que ambos ganen sería lo ideal. Pero lamentablemente no siempre es así. Cuando esto pasa lo mejor sería ir por la cuarta opción, esto es, el famoso "NO DEAL" que básicamente es: "Acordamos en que NO estamos de acuerdo".

Ciro no estaba de acuerdo con tan exagerada y desproporcionada cantidad de dinero que pedía la otra persona. De pronto, Ciro se dio cuenta de que habían cámaras de seguridad en la calle y que estas podían mostrar que realmente él no había tenido la culpa. Además notó que el hombre visiblemente ofuscado había tomado alcohol. Con esas dos pruebas se pudo equilibrar la balanza y solucionar un problema que empezaba a desgastar. 

Esta experiencia hizo que los demás también comentaran sobre situaciones parecidas que experimentaron al estar manejando. Lo que si llamó mucho mi atención fue que ninguno de ellos expresó la mínima posibilidad de dejar de manejar sus autos por causa de esas situaciones. Al contrario, incluso mencionaron lugares donde hacer reparaciones de autos y a un precio justo.

Escucharlos me hizo meditar mucho en cuanto a los diferentes temores que todos tenemos en nuestras vidas. Muchas veces simplemente por no querer enfrentarlos nos alejamos, otras veces simplemente nos refugiamos en otras actividades intrascendentes, o como lo explica Joe Dispenza en su libro "Deja de ser tú". Muchas veces cuando nos dejamos vencer por nuestros miedos, nos refugiamos en nuestros malos hábitos y adicciones. En otras palabras, no enfrentar los miedos nos hace retroceder contra nuestra naturaleza y destino divinos. 

Dale G. Renlund (líder espiritual), en un discurso titulado: "Su naturaleza divina y destino eterno" mencionó: Un destino eterno depende de las elecciones de uno y no se le puede imponer a nadie. Al igual que un cardiólogo que le da a un paciente un plan de tratamiento óptimo, “el camino prescrito por el Padre Celestial conduce a los mejores resultados eternos”.

En el libro Introducción a la PNL (Programación Neuro Lingüística) Josep O'connor, menciona sobre las cosas que están en nuestra parte no consiente, algunas buenas y otras no tan buenas. Para eliminar esas cosas nocivas necesitamos: Aprender, Desaprender y Reaprender, aprender a que, sí podemos vencer nuestros miedos y adquirir nuevos hábitos, y finalmente vivir mejor. Ademas O'connor, hace una analogía sobre como las cosas subconscientes manejan nuestra vida:

Para los que hemos estado al volante de un automóvil sabemos que a pesar que muchos manejan de forma casi Automática, debemos recordar que no siempre fue así, al principio empezamos a aprender desde lo básico, hemos recibido alguna instrucción de manejo y nos fijamos de forma consiente en todos los instrumentos, el volante, el embrague, y siempre mirar la carretera. Todo esto requiere nuestra completa atención, al principio no somos del todo competentes y evitamos ciertas calles o lugares muy transitados. Esta, según el libro, se denomina la etapa incompetencia consiente, aunque esta etapa es muy incomoda, es donde mas se aprende. Esto nos lleva a la etapa de competencia consiente, aquí nosotros conducimos el automóvil, aunque requiere toda nuestra atención, hemos aprendido muchas cosas pero aun no la dominamos. Finalmente, y es la finalidad del esfuerzo, llegamos a la etapa de competencia inconsciente. todo lo que nos tomó, tiempo y esfuerzo de aprender de forma concienzuda se armoniza en una suave unidad de conducta. Ahora ya podemos manejar escuchando la radio, charlando con el copiloto y disfrutando del paisaje, todo al mismo tiempo. Nuestra parte consiente fija el objetivo y dejamos al inconsciente para que haga el resto, liberando nuestra atención para otras cosas.

De la misma forma como aprendimos a conducir, también podemos aprender a manejar nuestros malos hábitos y miedos. No es negociable el simplemente hecho de huir o mirar hacia otro lado. Quizá si se pueda actuar de esta forma, pero el precio por no enfrentar nuestros miedos es muy caro. Muchos autores hablan de como hacer grandes cambios con pequeños pasos. Stephen Covey en su Libro Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas lo menciona muy didácticamente. James Clear autor de Hábitos atómicos, fue más allá mostrándonos estadísticamente "Como pequeños cambios diarios podrían resultar en grandes victorias, o en otras palabras, mejorar solo 1% diario nos deja al final del año una mejora del 37%".  

Finalmente, si lo que hicimos toda nuestra vida no ha traído cambios positivos suficientes, si deseas, así como yo, luchar por vencer el miedo. Es tiempo de hagamos algo diferente. Robin Sharma en su libro "El Club de las 5 de la Mañana" nos da unos consejos que nos pueden servir. Recuerda, nuestros miedos están en la parte subconsciente y hay que trabajar a ese nivel. Estos consejos podrían ayudarnos:

Levantarnos temprano, no necesariamente 5 de la mañana, aunque si lo haces seria lo mejor, usar 20 minutos en hacer ejercicios, otros 20 minutos en reflexionar, meditar o ponernos en armonía con lo mas sagrado, en mi caso leer las escrituras, y finalmente 20 minutos para nuestro crecimiento académico, esto es leer libros de superación personal, o literatura sapiencial, libros como: EL arte de la Guerra, Meditaciones de Marco Aurelio, el libro de los 5 anillos, etc.

Levantarme a las 5 de la mañana para salir a trotar mientras escucho audio libros y disfrutando de las buenas vistas de una ciudad que apenas se despierta 

Lograr vencer nuestros miedos es una tarea ardua pero como yo lo veo, no hay otro camino para vivir bien. Aun estoy en el proceso, sigo aprendiendo a manejar ese automóvil llamado vida, sigo esforzándome para poder formar hábitos positivos, sí, y que estos lleguen a convertirse en hábitos competentes e inconscientes.



REFERENCIAS:

Covey R., S. (1989). The 7 Habits of Higly Effective People (first edit).

Dispenza, J. (2012). Deja de ser tú : la mente crea la realidad. Urano. https://books.google.com/books/about/Deja_de_ser_tú_la_mente_crea_la_realida.html?id=G_uMtAEACAAJ

O’Connor, J. 1948-, & Seymour, J. (n.d.). Introducción a la PNL : cómo descubrir y emplear la excelencia para obtener óptimos resultados personales y profesionales. Retrieved March 29, 2023, from https://books.google.com/books/about/Introduccion_a_la_Pnl_Ed_Revisada_Vintag.html?id=K8_uzgEACAAJ

Renlund, D. (2022, April 6). Su naturaleza divina y destino eterno. Liahona. https://www.churchofjesuschrist.org/study/general-conference/2022/04/36renlund?lang=spa

Sharma, R. S. 1964-. (n.d.). El Club de las 5 de la mañana : controla tus mañanas, impulsa tu vida. Retrieved March 29, 2023, from https://books.google.com/books/about/El_Club_de_las_5_de_la_mañana_controla.html?id=XqgHvwEACAAJ




domingo, 27 de noviembre de 2022

ARROYITO ENCANTADO (respuesta)

Arroyito encantado que pasas por la ruta del viajero

Dile que lo espero en el mismo lugar.

Arroyito que fuiste testigo de un amor limpio y sincero

Y que en tus aguas se vieron

Dos miradas tan claras como tus desbordas aguas.

Arroyito mágico, arroyito encantado,

Dile a aquel pasajero que el día que yo vuelva a tus mágicas cascadas;

Yo de un beso a aquel viajero amado.

Y ese día anhelado, tus aguas tal cual fulgores multicolores

Adornaran este eterno amor esperado.

Perdurable amor de aquellos dos caminantes

Que, en el lecho de tus roquedales

Al cantar de tus aves

y el jolgorio de sus fieles y cómplices hermanos,

Gritaban en sus miradas el verdadero amor,

Amor puro y fresco y tan dulce como tus aguas.

Arroyito mágico arroyito encantado

Tú me inspiras y haces que de mi corazón salgan estas hermosas palabras

Tan bellas como el paisaje que cobijo nuestro amor.

KALT




 

NO SOMOS UN NÚMERO

Uno de los mejores ejemplos de, hacer convenios y perseverar, lo encontré en la novela de Víctor Hugo, Los miserables. Esta obra literaria e...