jueves, 13 de agosto de 2026

TZINACAN: CUANDO CONOCER A DIOS TRANSFORMA AL HOMBRE

Este cuento tiene como autor al escritor argentino Jorge Luis Borges y tiene  como titulo: LA ESCRITURA DEL DIOS. Borges nos remonta a la civilización Maya, en ese contexto nos presenta a un sacerdote importante, su nombre Tzinacán.

Para las culturas precolombinas, un sacerdote era la conexión entre el mundo espiritual y el terrenal, estos personajes conocían a las deidades y el significado de cada una de ellas, estos sacerdotes eran los guías espirituales del pueblo. En la cultura Inca al igual que la Maya, y como parte de la cosmovisión inca, existían varias deidades, así tenemos: el sol, la luna, la serpiente, el puma, el jaguar, etc. De hecho, la ciudad del Cusco en tiempos del imperio Inca, estaba representado por una forma de puma. Probablemente es por eso que este cuento llamó mucho mi atención.

Volviendo al relato de Borges y Tzinacán. Los españoles habían llegado a América, y sedientos de oro y plata, obligaron a sus lideres a que les digan donde estaban ocultos aquellos tesoros. Para civilizaciones como la Maya e Inca, el oro representaba un valor religioso más que comercial. Es así que dedujeron que los sacerdotes deberían saber donde estaban ocultos aquellos tesoros. 

…La víspera del incendio de la Pirámide, los hombres que bajaron de altos caballos me castigaron con metales ardientes para que revelara el lugar de un tesoro escondido. Abatieron, delante de mis ojos, el ídolo del dios, pero éste no me abandonó y me mantuve silencioso entre los tormentos. Me laceraron, me rompieron, me deformaron y luego desperté en esta cárcel, que ya no dejaré en mi vida mortal. (Borges, 1949)

Tzinacán fue puesto en una prisión, pero también tenía como vecino de celda a un Jaguar. ¿Por qué los españoles encerrarían al sacerdote junto con un jaguar? Quizá podamos responder esta pregunta más adelante, por ahora sigamos analizando a este sacerdote que estaba soportando estoicamente las torturas, sabiendo que quizá no saldría de esa prisión. Cualquiera que se encuentre en una situación parecida podría sucumbir y desear morir, pero aquel sacerdote hizo lo que muy pocos hacen.

…Urgido por la fatalidad de hacer algo, de poblar de algún modo el tiempo, quise recordar, en mi sombra, todo lo que sabía. Noches enteras malgasté en recordar el orden y el número de unas serpientes de piedra o la forma de un árbol medicinal. Así fui debelando los años, así fui entrando en posesión de lo que ya era mío. (Borges, 1949)

Tzinacán ocupo su mente, se puso a trabajar en sus recuerdos, en todo lo que había aprendido de sus deidades y en lo que había enseñado a su pueblo. Ahora era ocasión propicia para ejercer la fe en lo que creía, sus dioses, sus plantas medicinales, etc. No todo estaba perdido, él estaba tomando control de sus emociones y lo que ahora era su vida.

Al principio del relato hice mención que Tzinacán había sido encarcelado y en la celda contigua había un Jaguar. Esta quizá es una representación de lo que los españoles quisieron hacer con las deidades de las civilizaciones de esta parte del mundo. Trajeron la religión y trataron de desaparecer las creencias locales. Encerrar al jaguar podria tener ese fin. Pero es justamente eso lo que fortaleció a Tzinacán. Al tener cerca a una deidad que él consideraba fundamental en su vida espiritual, se dedicó a estudiar a aquel felino de una forma muy particular.

…Entonces mi alma se llenó de piedad. Imaginé la primera mañana del tiempo, imaginé a mi dios confiando el mensaje a la piel viva de los jaguares, que se amarían y se engendrarían sin fin, en cavernas, en cañaverales, en islas, para que los últimos hombres lo recibieran. Imaginé esa red de tigres, ese caliente laberinto de tigres, dando horror a los prados y a los rebaños para conservar un dibujo. En la otra celda había un jaguar; en su vecindad percibí una confirmación de mi conjetura y un secreto favor.

Dediqué largos años a aprender el orden y la configuración de las manchas. Cada ciega jornada me concedía un instante de luz, y así pude fijar en la mente las negras formas que tachaban el pelaje amarillo. Algunas incluían puntos; otras formaban rayas trasversales en la cara interior de las piernas; otras, anulares, se repetían. Acaso eran un mismo sonido o una misma palabra. Muchas tenían bordes rojos. (Borges, 1949)

Cuenta el relato que el sacerdote se puso a estudiar las manchas del jaguar, y que, de esta manera, en algún momento conocería la escritura de dios. Pasaron muchos años de estudio, su único fin era que al recibir ese conocimiento podría conseguir venganza de todo lo que había pasado. Finalmente, Tzinacán logra interpretar en las manchas, la escritura de dios.

…Ahí estaban las causas y los efectos y me bastaba ver esa Rueda para entenderlo todo, sin fin. ¡Oh dicha de entender, mayor que la de imaginar o la de sentir! Vi el universo y vi los íntimos designios del universo. Vi los orígenes que narra el Libro del Común. Vi las montañas que surgieron del agua, vi los primeros hombres de palo, vi las tinajas que se volvieron contra los hombres, vi los perros que les destrocaron las caras. Vi el dios sin cara que hay detrás de los dioses. Vi infinitos procesos que formaban una sola felicidad y, entendiéndolo todo, alcancé también a entender la escritura del tigre.

Es una fórmula de catorce palabras casuales (que parecen casuales) y me bastaría decirla en voz alta para ser todopoderoso. Me bastaría decirla para abolir esta cárcel de piedra, para que el día entrara en mi noche, para ser joven, para ser inmortal, para que el tigre destrozara a Alvarado, para sumir el santo cuchillo en pechos españoles, para reconstruir la pirámide, para reconstruir el imperio. Cuarenta sílabas, catorce palabras, y yo, Tzinacán, regiría las tierras que rigió Moctezuma. Pero yo sé que nunca diré esas palabras, porque ya no me acuerdo de Tzinacán. (Borges, 1949)


El cuento plantea una pregunta fascinante: ¿qué ocurriría si un ser humano pudiera conocer el lenguaje con el que Dios escribió el universo?

El protagonista, Tzinacán, después de mucha meditación cree que existe una frase divina escondida en las manchas de la piel del jaguar. Durante años intenta descifrarla. Al final, tiene una revelación: contempla una visión del universo como una rueda infinita donde están entrelazadas todas las causas y todos los efectos. En ese instante comprende las catorce palabras de la escritura de Dios. Sin embargo, ocurre lo más sorprendente: decide no pronunciarlas.

Ese final admite varias lecturas:

* Quien contempla la verdad del universo deja de ver importancia en sus problemas personales. La libertad física ya no es esencial.

* El verdadero conocimiento no sirve para dominar a los demás, sino para transformar a quien lo alcanza.

* Hay verdades que no pueden comunicarse. El lenguaje humano resulta insuficiente para expresar una experiencia absoluta.

Me impresiona una idea del cuento: Tzinacán pasa años buscando una fórmula para escapar de la prisión, pero cuando finalmente la encuentra, ya no necesita escapar. El conocimiento cambia al buscador más que a sus circunstancias.

Lo interesante es que Borges no dice explícitamente que Tzinacán “vio a Dios”. Habla de una visión de la totalidad y del descubrimiento de la escritura divina. Esa ambigüedad es muy borgiana: deja espacio para que el lector decida si fue una experiencia mística auténtica o una intuición filosófica llevada al extremo. Yo creo que Tzinacán vio a su dios. Al verlo entendió sus misterios. A consecuencia de eso él entendió lo que muy pocos entendemos, y se olvidó de él mismo.

Me gusta mucho esta lectura, y creo que está muy bien sostenida por el propio cuento. Tzinacán comprende que su sufrimiento, su deseo de venganza contra los conquistadores y hasta su propia libertad son apenas un hilo dentro de una trama infinita. Hay una frase que resume esa transformación (parafraseándola):

El hombre que ha visto el universo ya no puede volver a pensar desde la perspectiva de un solo hombre.

Eso tiene un eco muy profundo en muchas tradiciones religiosas. En la Biblia, por ejemplo, personajes como Isaías o Job, después de encontrarse con Dios, ya no permanecen iguales. No es que obtengan respuestas para cada pregunta; más bien, cambia su manera de verse a sí mismos frente a Dios. En el Libro de Mormón también hay experiencias similares, donde el conocimiento de Dios transforma primero el corazón y después la forma de actuar.

…Espíritu del Señor Omnipotente, el cual ha efectuado un potente cambio en nosotros, o sea, en nuestros corazones, por lo que ya no tenemos más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente. Mosiah 5:2

En mi interpretación, la consecuencia principal no es que Tzinacán obtenga un poder extraordinario, sino que deja de ser esclavo de su propio ego. Y eso explica por qué no pronuncia las catorce palabras. Ya no necesita demostrar nada ni vencer a nadie.

Quizá en mi intención de condensar el cuento, estoy omitiendo muchos factores importantísimos en el proceso de la transformación del sacerdote, lo importante es señalar que no fue un cambio sencillo. Borges nos relata que pasaron muchos años en las que Tzinacán estuvo encerrado, además el cuento hace mención que la cárcel permanecía oscura la mayor parte del tiempo, que solo cuando les daban alimentos podía entrar un poco de luz y es ahí donde Tzinacán aprovechaba para mirar las manchas del jaguar, las memorizaba y las analizaba en los momentos de oscuridad.

Estos eventos nos pueden dar luces de cómo, al igual que el sacerdote, todos podríamos recibir conocimiento del universo.

En el nuevo testamento, Apocalipsis 1:6 dice:

…y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sean gloria y dominio para siempre jamás. Amén.

En un discurso dado por José Smith ante la Sociedad de Socorro, el 31 de marzo de 1842, en Nauvoo, José dijo que quería “hacer de esta Sociedad un reino de sacerdotes.”

La Iglesia explica que José Smith habló de establecer un “reino de sacerdotes” compuesto por hombres y mujeres que hubieran hecho convenios con Dios en la Casa del Señor.

“reyes y sacerdotes y reinas y sacerdotisas”

Aquí hay una conexión muy bonita en relación al sacerdote Tzinacán, por consiguiente, todos podemos alcanzar el conocimiento de Dios. Recordemos como obtuvo ese conocimiento el sacerdote. Solo contaba con unos cuantos minutos para ver al jaguar y sus manchas. Cuando los alimentaban, se abrían las ventanas localizadas en el techo, la luz solar permitía que pudiera contemplar al jaguar. Tzinacán memorizaba las manchas y las analizaba mentalmente el resto del día.

Continuando con los paralelismos propios de mi interpretación, nosotros, sacerdotes y sacerdotisas, estamos en este mundo y de alguna manera es como una especie de prisión, una cárcel muchas veces limitada por ocupaciones, responsabilidades, desafíos y problemas de toda índole. Generalmente todo esto nos obnubila, crea una especie de oscuridad. No podemos ver más allá de nuestro propio yo. Aquí aparece la deidad representada por el jaguar y sus manchas. Para nosotros el evangelio de Jesucristo y las escrituras. No necesitamos estar horas y horas en estudio intenso. Solo bastaría unos cuantos minutos de estudio, estudio diario, así como Tzinacán. Al final la promesa esta hecha, los misterios de Dios se nos manifestaran a su debido tiempo.

Termino con esta reflexión:

No son las cárceles las que definen a una persona, sino aquello en lo que se convierte mientras permanece en ellas.

 

domingo, 19 de julio de 2026

LEVIN, EL MUCHACHO DE TOLSTOI

 Leer Anna Karenina fue una experiencia agradable, Tolstoi no escribió una novela en donde ensalzar a un personaje con un final feliz. Esta obra refleja a la humanidad con sus errores y aciertos. Expone a los personajes de una manera natural y eso hace que el lector pueda sentirse identificado con muchas situaciones que acontecen en la novela. Aquí no se califica a los personajes, aquí se exponen a los mismos en sus decisiones y cómo responden frente a las consecuencias de sus actos. Muchos afirman que el personaje principal es Anna Karenina, una mujer sumamente bella que siendo casada decide iniciar una relación adúltera con un militar de nombre Vronski. En algunas casas editoras Anna Karenina es portada de la novela por su papel protagonico. Sin embargo, sentí el impulso fuerte de escribir sobre Levin, para algunos criticos, el verdadero personaje principal de la obra.


Este es un muchacho de la sociedad media alta que decide trabajar en su hacienda (herencia de la familia). Para la sociedad rusa del siglo 19 donde la juventud vivía en reuniones y fiestas de gala, Levin parecía la excepción a la regla. Los primeros capitulos de la novela tienen un inicio con Levin declarando su amor a Kitty, no solo eso, tambien proponiéndole matrimonio. Lastimosamente Kitty tenia otro pretendiente y la respuesta no fue la que Levin esperaba. En vez de morir de amor y sufrir por el revés amoroso, El joven decide volcar toda esa energía en el trabajo de la hacienda y la vida académica, escribir un artículo.


No fue fácil por que amaba a Kitty con mucha intensidad, despues de un periodo corto de dolor,  se esforzó por salir adelante centrándose en otros aspectos de su vida que no eran los románticos. 

Cuanto más segaba Levin, más frecuentes eran esos momentos en que se olvidaba de todo. Entonces parecía como si no fueran los brazos los que movían la guadaña, sino esta la que arrastraba ese cuerpo lleno de vida y consciente de sí mismo. Sin pensar siquiera, como por arte de magia, el trabajo se iba realizando como por sí solo, y además con la mayor precisión y exactitud. Eran los momentos de mayor satisfacción.    Lev Tolstoi -Anna Karenina page 322.

El destino le tendría preparado otra oportunidad con Kitty, esta vez ambos, separadamente, habían pasado muchas cosas, esto de alguna manera los habia preparado para lo que vendria en sus vidas. Es así que despues de coincidir en una reunion familiar, se vuelven a ver y descubren que los sentimientos no habian desaparecido, de hecho, se habian incrementado. No necesitaron hablar, hay miradas que dicen mas que las palabras.


 Despues de ese encuentro decidieron casarse, asi que en poco tiempo se hicieron los preparativos para el matrimonio. Aunque Kitty era una muchacha que creía en Dios, Levin se consideraba no creyente, esto podría ser un inconveniente en la vida matrimonial por que Kitty si consideraba a Dios importante en su vida.

Levin no había tenido una experiencia espiritual ni había conseguido lograr una conexión con lo divino. Más al contrario, debido a sus inclinaciones académicas, había tenido mucha influencia de los filósofos renombrados de todos los tiempos. Para él la conexión con lo divino se perdía por que la razón no le demostraba su existencia. Pero todo cambiaria poco a poco en la vida de casado y con las pequeñas pero significativas experiencias de su propia vida, de los amigos y de familiares cercanos.



Desde hacía algún tiempo en compañía de su querida esposa le embargaba un sentimiento nuevo, alegre y placentero, totalmente ajeno a la sensualidad. No tenían nada que decirse, pero le apetecía oír su voz, que había cambiado durante el embarazo, lo mismo que su mirada. Tanto en una como en otra se percibía la dulzura y la gravedad de las personas que se entregan en cuerpo y alma a una tarea que les fascina.      Lev Tolstoi - Anna Karenina page 697.

Pero el momento cumbre de esa relación con lo divino ocurrió de una forma difícil y hasta dolorosa. Cuando su esposa entró en labor de parto, todo se complicó, llevando a Levin a experimentar momentos de desesperación.

Levin se disponía a entrar ya en el salón cuando de pronto oyó un gemido lastimero, que se apagó enseguida. Se detuvo y pasó un buen rato inmóvil, incapaz de comprender. <<Pero si ha sido ella», se dijo y, llevándose las manos a la cabeza, bajó corriendo las escaleras. ¡Señor, ten piedad! ¡Perdónanos, ayúdanos! Aunque no era creyente, repitió varias veces esas palabras, que, no sabía cómo, le habían acudido a los labios, brotándole del mismo corazón. Entonces se dio cuenta de que ni sus dudas ni la imposibilidad de creer con la razón le impedían dirigirse a Dios. Todas esas vacilaciones habían desaparecido de su alma como si fueran polvo. ¿A quién iba a dirigirse sino a Aquel en cuyas manos estaban su amor, su alma y su vida entera?           Lev Tolstoi- Anna Karenina page 876.

Aquella fue la primera vez que, hacia una oración, pasados los momentos difíciles, Levin empezaba a creer que alguien protegía a su familia. Levin no llega a creer porque otras personas lo convencieran. Más bien se da cuenta de lo divino en el comportamiento de quienes lo rodean (Kitty, Teodoro, los campesinos, su hermano en ciertos momentos) confirma una verdad que él ya estaba buscando. Creer es un proceso más interior que exterior.

Convencido de que no hallaría ninguna respuesta en los materialistas, en los últimos tiempos, primero en Moscú y más tarde ya en el campo, había leído y releído a Platón, Spinoza, Kant, Schelling, Hegel y Schopenhauer, filósofos que no daban una explicación materialista de la vida.

Sus ideas le parecían fecundas mientras leía o buscaba una refutación de otras doctrinas, sobre todo de las materialistas. Pero en cuanto abordaba la solución de lo que le interesaba, estimulado bien por esas lecturas o por el curso de sus propios pensamientos, le sucedía siempre lo mismo. Cuando analizaba la definición de términos tan vagos como «espíritu», «voluntad», <<«libertad» o «sustancia», se dejaba atrapar en la trampa verbal que le tendían los filósofos o que se tendía él mismo y tenía la impresión de que empezaba a entender algo Pero, bastaba que se olvidara de esa artificiosa sucesión de pensamientos y, una vez inmerso en la vida real, analizara lo que tanta satisfacción le había causado cuando pensaba siguiendo una línea dada, para que de repente todo ese edificio artificioso se viniera abajo como un castillo de naipes, con lo que quedaba demostrado que el edificio se había construido con esas mismas palabras cambiadas de lugar, sin tener en cuenta algo que en la vida es más importante que la razón.          Lev Tolstoi - Anna Karenina page 973.

Al final, Levin pudo conseguir esa relación única y personal con Dios; gracias a su esfuerzo por encontrar la verdad, finalmente logro tener un testimonio.

…Ese sentimiento nuevo no me ha cambiado ni me ha hecho feliz ni me ha iluminado de pronto, como soñaba, lo mismo que me ha pasado con mi hijo. Tampoco en ese caso ha habido ninguna sorpresa. Yo no sé si a esto se le puede llamar fe o no, pero ese sentimiento ha penetrado de manera imperceptible en mi alma con los sufrimientos y ha arraigado con firmeza.

Seguiré enfadándome con el cochero Iván, seguiré discutiendo, seguiré exponiendo mis ideas sin venir a cuento, seguirá existiendo un muro entre el santuario de mi alma y los demás, incluida mi mujer; seguiré culpándola de mis propios miedos y arrepintiéndome; seguiré sin comprender con la razón por qué rezo, sin por ello dejar de hacerlo. Pero ahora mi vida, toda mi vida, desde el primero hasta el último de sus minutos, independientemente de lo que pueda sucederme, no solo no carecerá de sentido, como antes, sino que tendrá el sentido indiscutible del bien, al que seré capaz de conformar todos mis actos.          Lev Tolstoi- Anna Karenina page 1007.

“Levin comprendió que la fe no eliminaba sus defectos ni respondía todas sus dudas. Seguiría siendo el mismo hombre imperfecto, pero ahora sabía que su vida tenía un sentido: orientar cada uno de sus actos hacia el bien.

miércoles, 17 de junio de 2026

LOS CADETES DE VARGAS LLOSA

La vida nos enseña de muchas maneras, y para mí, también lo hace a través de la literatura. Acabo de terminar de leer La ciudad y los perros de Mario Vargas llosa, y es mi intención plasmar algunas de mis impresiones en estos párrafos.

Debo confesar que inicié esta lectura con muy pocas expectativas, creo que me dejé llevar por mis propias percepciones y no le daba mucho crédito a Vargas Llosa como escritor. Al menos consideraba que su estilo literario no era de mi agrado. Cuando leí Don Quijote de la Mancha, compré la edición de la Real Academia de la Lengua española (RAE), ahí descubrí que existe una colección de clásicos donde estaba incluida esta obra. Entonces si la Real Academia consideraba un clásico a La ciudad y los perros, yo quise darme una oportunidad y conocer directamente la creacion de Mario Vargas Llosa.

Al principio me costó mucho seguirle el ritmo a su estilo literario, y es que no existe linealidad en esta obra. Salta de una historia a otra muy rápidamente y sin previo aviso. Después me fui empapando y compenetrando con los personajes y la trama. La linealidad que estaba acostumbrado en otras obras ya no era una molestia.

Debo confesar que al principio me pareció muy semejante a la obra de José María Arguedas, Los ríos profundos, donde el universo de la historia es un colegio internado en Abancay. Aquí en La ciudad y los perros también el microcosmos es el colegio militar Leoncio Prado. Pero aquí el personaje principal ya no era Ernesto, un niño adolescente donde gira toda la trama. Aquí teníamos a Alberto, pero avanzando en la trama cobran notoriedad otros personajes y al final el personaje principal resulta ser otro. Estos personajes representaban una realidad diferente. Realidad tan variada como las razas de nuestra sociedad peruana.

Me puse en los zapatos de Alberto, a quien le decían el poeta, un joven que provenía de una clase media, padres con desafíos matrimoniales, pero en general de buena educación. Sin embargo, también me conmovió el estudiante Arana, al cual la mayoría de los compañeros acosaban.

Como la mayoría de las historias siempre hay un villano que en este caso era Esteban (el jaguar), personaje muy odiado por mi parte por que representaba lo matonesco, lo vil y aquel que siempre quiere controlar todo violando las normas.

Si pensamos en una institución como un colegio militar, lo primero que diríamos es que en ese lugar reina la disciplina y los buenos modales. Creo que lo que el autor nos enseña es que, en nuestra sociedad, no todo lo que brilla es oro, que no juzguemos al libro por la portada. Para el autor, dentro del colegio había todo menos disciplina.

Quiero concentrarme en los amores de Teresa, una muchacha que influyó en la vida sentimental de tres compañeros de la misma clase del colegio militar Leoncio Prado.

Primero mencionar a Arana, de sobrenombre el esclavo, quien era vecino de la joven y que se enamoró de la muchacha de forma platónica y unilateral. Teresa nunca supo de los sentimientos de Arana. Pero el esclavo si estaba obsesionado con ella y de manera muy desproporcionada. Fue tanta esa energía que lo empujo a hacer cosas irracionales y poco éticas. Al final eso le llevo a que sus compañeros le tuvieran rencor y alguien lo mató por soplón. Es que el esclavo estaba dispuesto hasta de acusar a sus amigos, de entregarlos ante la autoridad, solo para obtener beneficios de salida los fines de semana. todo para ver a su amada Teresa. Como no podía salir por que lo castigaban constantemente, le pide a su amigo el poeta, para que vaya a visitar a Teresa y disculparse por la cita fallida.

Alberto le hace el favor a su amigo y busca a Teresa y no solo le da el recado, sino que termina saliendo y enamorándose de Teresa. Pero no era un amor obsesivo ni enfermizo. Alberto estaba enamorado, a mi juicio, del amor. Ella era una ilusión, Teresa le atraía, pero más parecía un amor de verano. De hecho, al poco tiempo de estar con Teresa, ocurrió un malentendido y aquello fue suficiente para salir con otra muchacha.

A la mitad de la lectura aparece un personaje misterioso, Vargas Llosa hace bien su trabajo de mantenernos con interés hasta el final para decirnos quien es el pretendiente.

Era un joven esencialmente bueno, de una familia disfuncional y pobre, maltratado por la vida y aun así con mucha fuerza de voluntad para salir adelante. Este muchacho se hace ladrón para poder tener dinero y cortejar a Teresa, estaba enamorado de ella y sentía que sin dinero no podría llegar a conquistar su corazón. El hampa también le dio dinero para mantener a su madre. Como todo lo fácil se va fácil y tiene consecuencias. Este joven termina escapando de la policía y pidiendo ayuda a su padrino. Este señor lo lleva a vivir a su casa, pero prácticamente lo explota. La esposa del padrino espera que el esposo se vaya de viaje y acosa al joven y consecuentemente tienen una relación. El joven, aunque no gustaba de la mujer cede para poder conseguir sus propósitos. El mayor deseo era entrar en el colegio Leoncio Prado, propósito que lo logra. Entonces, dentro de la institución educativa militar, asistían diferentes muchachos que provenían de distintos mundos y realidades.

Al final, El poeta, un joven que tuvo la suerte de criarse en un hogar de clase media y con posibilidades de un futuro brillante, representa quizá aquel doble racero, la doble personalidad. Un joven inteligente que escribía muy bien y era a toda vista un alumno ejemplar. Al final este decidió seguir el ejemplo de su padre. Un hombre que si bien tenía dinero y una posición social, pero que engañaba a su esposa. Eso es lo que Alberto visualizaba estando con su novia Marcela cuando egresó del colegio Militar.

El jaguar, aquel personaje odiado y estigmatizado por mi parte, resultó ser el personaje que más satisfacción terminó por darme.  Fue precisamente el Jaguar, a quien Vargas Llosa se refería con ese personaje misterioso. Era el quien realmente amó a Teresa y que la dejó de ver por un tiempo y que el destino los volvió a unir. Resulta que el jaguar era bueno en esencia y que su comportamiento era básicamente producto de una niñez disfuncional. Dentro de esa personalidad se encontraba una persona que nunca engañaría a un compañero, que estaría con él hasta en la peor situación. Nunca abandonaría a un amigo. Después del colegio, el jaguar consigue un trabajo estable, deja atrás el mundo del hampa y se casa con su amada Teresa.

Me quedé pensando en algo que analicé varias veces durante esta lectura: al principio yo consideraba al Jaguar prácticamente un villano, mientras que Alberto me parecía el personaje más admirable. Al terminar la novela, mi juicio se volvió mucho más complejo. Esa transformación del lector es una reflexión muy valiosa y podría convertirse en el verdadero cierre de este artículo.

Esta experiencia literaria me enseña principalmente lo importante que es ser empático, que no debemos juzgar rápidamente a las personas, que los actos y acciones de los hombres tienen una razón de ser, y que al final a una persona se le conoce por los frutos que produce.

martes, 19 de mayo de 2026

LLEVEMOS NUESTRAS ROCAS MILAGROSAS

 

Hace algunos días tuve un sueño, no suelo prestarles mucha atención a los sueños por que como lo escribió Pedro Calderón de la Barca en su obra La vida es Sueño: Toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. Usualmente no gasto mucha energía en ellos. Pero este fue diferente, en este sueño vi a una persona que le tengo mucho cariño.

Resulta y pasa que cuando estaba viviendo en Lima, trabajando y estudiando, conocí a una familia muy especial, los muchachos no solo me dieron su amistad y cariño, sino que toda la familia me dio un amor sincero. Tanto así que yo pasaba muchas horas en la casa y mucha gente pensaba que yo era parte de la familia.

A la matriarca del hogar le decíamos cariñosamente “Mamushca”; en fin, la Mamushca nos quería a todos sus hijos y lo hacia saber de muchas maneras, la mas notoria para los varones era la comida. En la familia estaba Mari, Bea, Richard, Kike y Anakin, aunque su verdadero nombre es Hinder, siempre le llame Anakin.

Pues sí, en mi sueño yo estaba viajando en avión a Lima, pero por alguna razón que no puedo explicar, el vuelo se desvió a Ayacucho y ahí al bajar del avión me encontré con la Mamushca. Así que ella nos dirigió en nuestra estadía por Huamanga. Caminamos por unos lugares cuya vista era maravillosa. Todo el paisaje andino de la estación de primavera. El verdor de los bosques y las flores de los campos. Ella nos dirigía y la seguíamos emocionados del entorno. Ya habíamos salido de la ciudad y estábamos en la zona enteramente rural, seguíamos ahora un camino estrecho pero agradable. No podría explicar porque ese paisaje me causaba mucha felicidad, pero lo real es que estaba disfrutando mucho.

De pronto llegamos como a un poblado pequeño, parecía que ahí eran todos familiares, lo más resaltante además del hermoso lugar era que había un rio de aguas cristalinas, parecía que sus aguas provenían de un nevado o algo así. Ese rio no era muy grande así que jugué con sus aguas un poco estando en la orilla. De pronto una persona se acerco y nos dio la bienvenida. Era un familiar de la Mamushca por que la saludaron afectuosamente, ella nos presento como si fuéramos su familia también así que también nos recibieron con mucha calidez. Que bello lugar, pensé. Me gustaría pasar mucho tiempo con ellos. Ahí no existía otra cosa que no sea paz, era una especie de mundo mágico. Comimos muy rico y disfrutamos a mas no poder. Algo interesante es que también lavamos nuestra ropa en el rio. Creo que lo único triste fue que yo no pertenecía a ese lugar, que solo estaba ahí por la Mamushca y que esa felicidad seria pasajera porque habría que seguir mi viaje.



Esa mañana desperté feliz por aquel sueño, y es que, como lo dijo alguna vez Marian Rojas Estape (afamada psiquiatra y escritora), El cerebro no diferencia entre una experiencia real y una vívidamente imaginada. Cuando recuerdas, visualizas o anticipas algo con emoción, tu cuerpo activa las mismas redes neuronales y respuestas fisiológicas.

Ese día mi cuerpo sentía que realmente yo había tenido ese viaje, fue genial.

Todo el día pensando en ese sueño y por la noche leí algo que me fue muy fácil de relacionar.

En el Antiguo testamento el libro de Josué cuenta un relato que me hizo pensar sobre las cosas maravillosas que nos pasan en la vida y solemos olvidarlas.

Todo el pueblo de Israel estaba camino a la tierra prometida, pero tenían al Jordán que les impedía seguir su camino, así que Jehová les mostro otro gran milagro:

Y aconteció que cuando partió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, y los sacerdotes iban delante del pueblo llevando el arca del convenio,

y cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca se mojaron a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega),

las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un muro bien lejos de la ciudad de Adán, que está al lado de Saretán; y las que descendían al mar de los llanos, al mar Salado, se detuvieron por completo y se dividieron; y el pueblo pasó derecho hacia Jericó.

                                Josué 3: 14-16

Pasar por una experiencia como esa seguramente toco el corazón del pueblo de Israel, sin embargo, y es nuestra naturaleza, olvidamos hasta los mas remarcables momentos de nuestras vidas. Es así que Josué, anticipando aquella debilidad del pueblo por recordar momentos icónicos, mando que doce personas recogieran piedras del rio que estaban pasando, de aquel rio que estaba seco momentáneamente, y lo llevaran a un lugar y lo erigieran como recuerdo de aquella celestial experiencia.

Y los hijos de Israel lo hicieron, así como Josué les mandó, y tomaron doce piedras de en medio del Jordán, como Jehová se lo había dicho a Josué, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel, y las llevaron consigo al lugar de alojamiento, y las asentaron allí.

Josué 4:8

 Y habló a los hijos de Israel, diciendo: Cuando mañana pregunten vuestros hijos a sus padres, y digan: ¿Qué significan estas piedras?,

 

 les explicaréis a vuestros hijos, diciendo: Israel pasó en seco por este Jordán.

 Porque Jehová vuestro Dios secó las aguas del Jordán delante de vosotros, hasta que hubisteis pasado, de la manera que Jehová vuestro Dios lo había hecho en el mar Rojo, el cual él secó delante de nosotros hasta que pasamos.  Josué 4:21-23

Estos versículos del antiguo testamento refrescaron mi memoria, recordé lo mucho que Dios me ama y el milagro de haber conocido a una familia maravillosa, unos amigos que eran como mis hermanos, a una mujer maravillosa, mi Mamushca, que fue como una madre para mí. Es mi deber no olvidar esas experiencias. De alguna manera esta historia que hoy me anime a escribir, represente de alguna forma aquellas rocas que debieron cargar los del pueblo de Israel, para que yo recuerde los milagrosos acontecimientos de mi vida, aquellas experiencias que casi casi lo olvidaba.

viernes, 27 de junio de 2025

REVERENCIA POR LO IMPORTANTE EN NUESTRAS VIDAS


En esta oportunidad me referiré sobre la reverencia. La palabra reverencia tiene su origen en el verbo en latín revereri, que significa “estar asombrado”. En el sentido del Evangelio, esta definición se mezcla con un sentimiento de profundo respetoamor y gratitud. La reverencia es una forma de adorar a Dios.



El presidente Dallin H. Oaks, Primer consejero de la Primera Presidencia, dijo:         

 “La adoración al Señor muchas veces incluye acciones, pero la verdadera forma de adorar implica una actitud mental particular. “La actitud de adoración provoca los sentimientos más profundos de fidelidad, veneración y admiración; en ella se combinan el amor y la reverencia en un estado de devoción que lleva a nuestro espíritu más cerca de Dios”

Hay muchas maneras de ser reverentes, y esto lo aprendí la última clase del sacerdocio con el hermano Andrés Gavancho. Mostramos reverencia cuando entramos al santo templo, mostramos reverencia en el momento de la reunión sacramental, pero esos nos son las únicas maneras de ser reverentes. La puntualidad es una manera de ser reverente, el prestar atención a las clases y poner otras distracciones en segundo plano también es una manera de ser reverente. Reverente no solo a Dios por el significado del mensaje y nuestra conexión personal que se construye con Dios por medio de la clase, sino también porque así demostramos reverencia al maestro de clase.

 Hace poco tuve una conversación con un amigo de la universidad que por muchos años trabaja como guía turístico. Yoan maneja grupos europeos en idioma francés y los lleva para hacer andinismo a las cumbres de las montañas. Conversando sobre su trabajo y lo complicado que es, me decía que, en sus expediciones al Ausangate, a menudo se encuentran con ganaderos locales que también hacen expediciones de 8 a 10 días. Aquellos hombres de los andes conocen muy bien los cerros, ellos no se pierden. saben cómo cortar camino y los lugares peligrosos a evitar. Nosotros, decía Yoan, por el contrario, tenemos protocolos de seguridad, manejamos equipos satelitales, aun así, cuando hay problemas, son ellos los locales, los que nos ayudan. Esta experiencia de Yoan me recordó la experiencia de Moisés en el monte Horeb.

El libro de Éxodo 3:1-5 dice:

1 Y apacentando Moisés las ovejas de su suegro Jetro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas más allá del desierto y llegó a Horeb, monte de Dios.

2 Y se le apareció el ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró y vio que la zarza ardía en fuego, mas la zarza no se consumía.

3 Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta gran maravilla, por qué causa la zarza no se quema.

4 Y viendo Jehová que él iba a mirar, lo llamó Dios de en medio de la zarza y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.

5 Y dijo: No te acerques acá; quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás tierra santa es.

Moisés, pensaba yo, al igual que los ganaderos de nuestros andes, seguramente estaba muy familiarizado con el Monte Horeb, probablemente habría estado muchas veces por allá. Sin embargo, al oír la palabra de Jehová exhortándole que se quitara el calzado y reconociera que ese lugar era santo, Moisés de modo reverente obedeció y fue testigo de una experiencia espiritual que siempre recordaría. Aquella experiencia espiritual única, cambio definitivamente su vida. De hecho, el discurso del Elder Soares dice que: esa experiencia fue elemento clave de su transformación de humilde pastor a poderoso profeta.

De este relato puedo sacar algunas conclusiones muy sencillas: Primero, sin el acto reverente de Moisés no se hubiera producido aquel evento espiritual. Segundo; tenemos que reconocer que algunos lugares, aunque puedan parecer triviales, realmente llegan a ser lugares sagrados.

DEBEMOS SER REVERENTES EN LOS LUGARES SAGRADOS

Lo primero que me viene a la mente al pensar en un lugar sagrado aquí en la tierra es en la casa del Señor, el templo, y definitivamente los es, de hecho, para visitar un templo, nosotros los miembros necesitamos tener una recomendación que de alguna manera certifique nuestro compromiso renovado con el evangelio y una preparación espiritual para acercarnos a Dios.

¿Y que hay con los centros de reunión o las capillas?

¿Serán lugares sagrados?

en el libro de Mateo 18:20 dice:

 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. 

En verdad nuestra capilla también es un lugar sagrado, y siendo así, es nuestra responsabilidad ser reverentes en ella.

Algunas veces se nos hace tan común asistir a la capilla que olvidamos que es precisamente aquí donde podemos hacer esa conexión espiritual necesaria en nuestras vidas. Los mensajes que nos dan nuestros lideres y los maestros son esa conexión que necesitamos, sin embargo, si no somos reverentes, somos nosotros mismos los que podemos romper esa conexión espiritual.

Hay muchas formas de ser reverentes en la capilla, solo mencionare algunas:

 

1.    Llegar temprano a las reuniones

2.    Evitar susurrar o conversar en la sacramental. Lo mismo en las reuniones de la segunda hora.

3.    Mantener nuestros celulares apagados o en modo silencio.

4.    Tener un sentimiento de pertenencia con este edificio.

5.    Cumplir nuestras asignaciones de limpieza de la capilla.

A propósito de las cosas en que debemos ser reverentes, quiero comentarles algo que me sucedió: Guido es otro amigo que algunas veces asistió conmigo a esta capilla. Resulta que Guido está pasando por problemas de salud un tanto delicados. Tuvieron que derivarlo de emergencia para una cirugía complicada a Lima. Por algunos días mantuvimos comunicación, pasaron los días y no sabíamos nada de Guido, pero después el teléfono estaba apagado. El domingo pasado mientras nuestro maestro nos enseñaba la clase titulada La reverencia por las cosas sagradas, justamente recibí una llamada. Era Guido, así que sin pensarlo salí raudo de las clases y hablé con él. Después de contarme que la cirugía había sido un éxito, me acordé del hermano Andrés y su clase. Me sentí mal, así que le dije, que bien que ya estes mejor, hermano dame 15 minutos te devuelvo la llamada. Volví a mi clase un poco avergonzado por que justamente estábamos hablando de las cosas que nos hacen irreverentes.

De hecho, recibir llamadas en medio de la clase y que el celular no esté en silencio, puede alejar el espíritu de una clase, puede incomodar a los hermanos. así que es mejor que evitemos esas situaciones.

 

Nuestros hogares también son lugares sagrados donde debemos mostrar reverencia, recordemos que allí es donde doblamos nuestras rodillas en oración y establecemos una conexión individual y sincera con el creador. En ese lugar nos juntamos como familia y enseñamos a nuestros niños a conocer a Dios. Así que, también debemos reverenciar nuestros hogares. 

El presidente Thomas S. Monson dijo:

 

Un hogar es mucho más que una casa construida de madera, ladrillos o piedra. Un hogar se edifica con amor, sacrificio y respeto. Nosotros somos responsables del hogar que edifiquemos, y debemos edificar con sabiduría, ya que la eternidad no es un viaje corto. En él habrá tranquilidad y viento, luz del sol y sombras, alegría y pesar, pero si de verdad nos esforzamos, nuestro hogar puede ser un pedacito de cielo en la tierra.

 

Hace poco visitamos la casa de Jaime y Nauvoo, su sala estaba decorada con motivos espirituales, entre algunos adornos estaba la declaración a la familia. Cuando le preguntamos a Jaime sobre el buen gusto de decorar de su esposa él nos dijo: Ella no lo hizo, lo adorné yo. Así que recordé que el reverenciar nuestro hogar no es tarea exclusiva de las mujeres.

Finalmente, en el libro de hebreos 12:28 dice:

Así que, recibiendo nosotros el reino inconmovible, retengamos la gracia por la cual vamos a servir a Dios, agradándole con temor y reverencia;

Otra forma en el cual podemos ser reverentes es en nuestras asignaciones y llamamientos. Considero que nuestra disposición de servir es la manera más sagrada de demostrar amor, respeto y gratitud a Nuestro padre Celestial.

Quiero expresar mi admiración y respeto por dos hombres que me enseñan como ser reverente a Dios. El Hermano Julio Ríos y El Hermano Julio palomino son ejemplos de cómo ser reverentes en nuestro llamamiento. Cada jueves son nuestras reuniones a las 7 pm. Este último jueves El hermano Julio Palomino estaba regresando de Sicuani, había ido a trabajar y me imagino que después de un viaje agotador, quizá lo único que hubiera querido es llegar a casa y descansar. En vez de eso estuvo con toda disposición de ser reverente a Dios sirviendo a su llamamiento. Me llamó y me dijo: Hermano ya estoy de regreso por el penal, los espero en casa. Después llegó el hermano Julio Ríos, para los que no conocen a Julio, él es un hombre muy ocupado que trabaja desde muy temprano hasta muy tarde en las noches. Cuando llegó a la reunión estaba con muchas ganas y dándonos instrucciones sobre nuestras responsabilidades, cuando me tocó participar me di cuenta que Julio estaba muy cansado y casi a punto de dormirse. Pensaba en el día difícil que habrá tenido, quizá sin cenar; ahí estaba el presidente Julio, siendo reverente a su investidura como presidente del cuórum de élderes 

Gracias hermanos Ríos y Palomino por enseñarme como se debe ser reverente al servir. 

Testifico que la reverencia viene por medio de un compromiso interno de cultivar una “actitud de adoración”. La reverencia solo puede estar presente cuando, de forma sincera, sentimos y mostramos nuestro amor por el Señor y por otros miembros. Se que el esfuerzo que hagamos por tener reverencia personal puede ser una extensión del amor que sentimos por Nuestro Padre Celestial y por el prójimo. 

 


sábado, 19 de abril de 2025

PASCUA DE RESURRECCION

Los peruanos y en especial los cusqueños, convivimos con muchas tradiciones que, por lo general, nos dan orgullo. Como parte de nuestras costumbres, por ejemplo, dentro de poco algunos de nosotros nos estaremos preparando para bailar alguna danza típica por las fiestas jubilares del Cusco (sobre todo los que laboran en el sector público). Cuando nos referimos a nuestros antepasados hacemos mención a los incas, pero ellos no son nuestros únicos ancestros. 

En relación a tradiciones y de la cultura viva que heredamos a través del tiempo, la festividad de semana santa es una de las celebraciones que esperamos con ansias por ser feriado largo; algunos planificamos con anticipación un viaje, alguna reunión familiar, degustar los doce platos, etc.

Cuando conocimos la Iglesia nos enseñaron que más o menos 600 años antes de Cristo, una familia judía llegó a las Américas donde se establecieron y formaron una gran nación. Aprendimos que nosotros somos los descendientes lamanitas que hace referencia el libro de mormón.

Nathan Watchtel, un historiador y antropólogo francés, especialista en América latina, premiado por la comunidad científica por sus aportes académicos, es autor de muchos trabajos de investigación, pero hay uno en especial titulado:  El origen de las poblaciones americanas, la teoría del indio judío.

Este trabajo sustenta que, si bien nuestro continente americano fue poblado por migraciones diversas como, por ejemplo; fenicios, egipcios, cartagineses, vikingos, tártaros, chinos, etc. También hubo migraciones judías.

Para mí es gratificante saber que la comunidad científica también reconoce lo que nosotros aprendimos en la iglesia sobre Lehi y su familia. Entonces, deberíamos estar orgullosos y pendientes no solo de nuestra herencia inca, sino también de la herencia de nuestros ancestros los judíos.

La tradicional semana Santa es una celebración religiosa que tiene sus orígenes desde tiempos del antiguo testamento. La Pascua, es una de las fiestas más celebradas del judaísmo donde se conmemora la liberación de los israelitas de la esclavitud del antiguo Egipto. La Pascua tiene una duración de una semana donde los judíos comen pan sin levadura, hierbas amargas, verduras sumergidas en agua salada, entre otros.

Nosotros Los cristianos celebramos La Pascua de Resurrección que tiene como base la Pascua judía. Jesucristo nuestro salvador, nació dentro del seno de una familia judía, Jesús y su familia celebraban la pascua religiosamente cada año... cada año hasta la aquella celebración de la pascua que coincidió con la última semana de vida terrenal del Salvador.  Durante esos días tuvieron lugar algunos acontecimientos icónicos para el cristianismo. La oración en el jardín de Getsemaní,  la última cena, la crucifixión, y la resurrección.


Hasta aquí he tratado de dar una explicación general del significado de la Pascua de resurrección, ahora intentare explicar lo que significa o debería significar en nuestras vidas.

Dieter F. Uchdorf, miembro del cuórum de los doce apóstoles dio un discurso hace algunos días a los alumnos de la universidad de Brigham Young, él dijo:

Esta semana es muy importante, de hecho, probablemente es la semana más sagrada en el calendario cristiano.

Personalmente no me había puesto a pensar en la importancia de esta fecha. Pero ¿por qué es tan importante?

Recuerdo que desde muy niño, en semana santa, los canales de televisión mostraban películas de la vida de Jesús, de la liberación del pueblo de Israel, etc. los veía como algo informativo que tenía que saber. De la misma forma cuando abro un libro y me adentro en la historia como espectador hasta conocer el desenlace final de la historia. Pero hasta ahí nomas. Yo simplemente era el televidente o el lector de una historia maravillosa.

Permítanme parafrasear las palabras del Elder Uchdorf, y les invito que puedan, si desean, meditar en este relato como si ustedes estuvieran presentes, aquí va:

Cuando Jesucristo, el rey de reyes, hizo una entrada triunfante pero humilde a la sagrada ciudad de Jerusalén, imagínense, las calles de la ciudad estaban llenas de gente porque celebraban la festividad de la pascua judía. En las calles la gente hablaba y se oían los rumores de que Jesús de Nazaret estaba llegando. La noticia causó bastante revuelo en la población que fueron a recibirlo. Llegaron a la entrada de la ciudad, algunos se quitaron sus vestidos y lo extendieron en el suelo, a manera de honrarlo, para que Jesús pasara sobre las ropas. Otros pusieron ramas de palmeras. La gente gritaba diciendo: Bendito sea el rey que viene en el nombre del Señor. Paz en los cielos y gloria en lo alto (Lucas 19:38). La atmosfera era absolutamente electrizante.

Algunos preguntaban ¿Quién es este?

Los fariseos querían parar toda esa conmoción popular, pero por supuesto era imposible, el ambiente estaba cargado con mucha emoción. ¿Pueden imaginar cómo se habrán sentido los discípulos?

Este era el momento que habían estado esperando. Finalmente, la gente había reconocido a Jesucristo como el mesías prometido, finalmente la espera había terminado, el sufrimiento se acabaría.

Los hijos de Israel serían liberados por que su rey había llegado. El pueblo lo había estado esperando por mucho tiempo. Pero... ¿será que ellos esperaban las cosas correctas?

Pasada la emoción inicial de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, la gente se dispersó, regresaron a su rutina diaria, las familias judías tuvieron su cena de pascua, seguían sujetos a los romanos, seguían pagando sus impuestos. En realidad, nada había cambiado para ellos.

Algunos se preguntaban por qué tanto alboroto con la llegada de Jesús si todo estaba como antes. Mientras tanto Jesús tenía una última y tranquila cena con sus apóstoles. Ahí les enseñó, los animó y oro por ellos. Les dio la ordenanza sagrada que los haría recordarlo.

Después él caminó al jardín llamado Getsemaní, allí estando solo, tomó (voluntariamente) los pecados del mundo, y no solo eso, en ese lugar sintió nuestras tristezas, nuestros dolores y debilidades; allí en su soledad sufrió un dolor solemne que solo él podía soportar. Mientras los discípulos luchaban por no dormir, el luchaba por cumplir la promesa que le hizo al Padre Celestial antes que este mundo fuese. Y es que si bien este es un capitulo reservado a Jesucristo, no podemos dejar de lado al personaje central de esta obra, sí, nuestro Padre Celestial. Aquí aprendemos no solo del amor que nuestro hermano mayor Jesucristo tiene por todos nosotros. Aquí podemos darnos cuenta del amor infinito que tiene por nosotros el Padre Celestial. Entonces, cuando las penas causen gran dolor emocional, cuando los dolores físicos derivados de una enfermedad, cuando los problemas ocurran a tal grado que pensemos que nos están consumiendo; recordemos que Cristo sufrió por casi la totalidad de ese sufrimiento, dejándonos una pequeña parte, la parte que podamos soportar. 

Al final del siguiente día Jesús estaba siendo crucificado de manera cruel y humillante en medio de ladrones. Jesús en vez de adoración ahora recibía burlas. La gente decía: Si realmente eres hijo de Dios, bájate de la cruz y te creeremos.

Otros decían: ¿no era este supuestamente quien nos liberaría de los romanos?

¿Cómo nos podría salvar si ni siquiera puede salvarse a sí mismo?

A este punto podemos afirmar que la gente tenía expectativas equivocadas sobre la verdadera misión de Jesús.

El momento final de este relato fue cuando Maria Magdalena fue a ver los restos de Jesus al sepulcro, y no estaba ahí. Jesus había resucitado; este evento explica muchas cosas que quizá no consideramos. Cristo NO esta muerto, el vive, gracias a su resurreccion todos nosotros podemos resucitar. Las relaciones que formamos en esta vida no se quedan en este mundo. Podremos disfrutarlos por la eternidad por que la promesa es que tambien resucitaremos

Entonces…¿Entendemos la misión de Cristo?

Jesús, al aceptar la agonía y perseverar hasta el final, estaba salvándonos. Él se dio a sí mismo como ultimo y completo sacrificio, eso es lo que el mesías es.

Esta no es una mera historia de televisión, mucho menos un relato literario donde nosotros somos simples espectadores. Nosotros somos los personajes principales de esta historia, trama que por cierto aun no termina.

Cristo con su sacrificio expiatorio no solo salvó a los judíos de ese tiempo y a los que vivieron antes que él, también nos está salvando a nosotros, a ustedes y a mí, y todos los que en un futuro vendrán.

Jesús sí tenía el poder de bajar de la cruz y demostrar a todos su divinidad, al hacer esto quizá hubiera podido persuadir a algunos que él era más que un ser humano, quizá haciendo eso les habría mostrado que era el hijo de Dios. Pero el hecho es que él escogió tomar su cruz, sufrir la agonía en soledad y traer el sacrificio ultimo al altar divino para rescatar a todos los hijos de Dios.

Somos bendecidos de ser herederos de una cultura maravillosa como la inca, de la misma forma también deberíamos estar orgullosos y felices de nuestra herencia judía cristiana. Una herencia viva, Esta historia no tuvo fin hace más de dos mil años, nosotros seguimos escribiendo nuevos capítulos. Recordemos que con nuestros pecados participamos aumentando la agonía de Jesucristo, porque él se hace cargo de nuestras transgresiones. Pero también, gracias a su infinito amor, recibimos abundantes bendiciones cada vez que nos arrepentimos, lo obedecemos y seguimos su ejemplo.



Reconozco a Jesucristo como mi salvador y redentor, se que me ama con un amor infinito e incondicional, Jesucristo está en mis momentos de angustia y dolor, él me sostiene y nunca me dejara solo, nunca. Una forma de reconocer que  Cristo esta a mi lado es a travez de mis amigos. De ellos aprendo sobre la necesidad que tengo de ser mejor, ellos me enseñan que aunque la vida pueda ser dificil, se tiene que seguir adelante, ellos son perseverantes y valientes. Hace poco Guido, amigo que conoci en las clases del posgrado, nos invitó a su nueva casa. Un proyecto en el cual él a estado trabajando y usando sus recursos de toda una vida. Aun faltan algunos detalles pero que felicidad es ver que, aún con desafios,  se puede seguir los sueños. Hoy Guido está enfrentando otro reto más en su vida, tendrá una delicada intervencion quirúrgica, me imagino que por su mente quizá pasan miedos y temores propios de la situacion, pero él es valiente y luchador; caracteristicas del Cristo.  

Quiero terminar testificando que Dios el padre, nos conoce individualmente a cada uno de nosotros, sabe de nuestros pesares, nuestras angustias y temores. Dios es quien nos carga cuando no podemos caminar, Dios es quien nos dará el soporte que nos haga falta, solo necesitamos CREEREn el santo nombre de Jesus, amen.






TZINACAN: CUANDO CONOCER A DIOS TRANSFORMA AL HOMBRE

Este cuento tiene como autor al escritor argentino Jorge Luis Borges y tiene  como titulo: LA ESCRITURA DEL DIOS. Borges nos remonta a la ci...