Leer Anna Karenina fue una experiencia agradable, Tolstoi no escribió una novela en donde ensalzar a un personaje con un final feliz. Esta obra refleja a la humanidad con sus errores y aciertos. Expone a los personajes de una manera natural y eso hace que el lector pueda sentirse identificado con muchas situaciones que acontecen en la novela. Aquí no se califica a los personajes, aquí se exponen a los mismos en sus decisiones y cómo actúan frente a las consecuencias de sus actos. muchos afirman que el personaje principal es Anna Karenina, una mujer sumamente bella que siendo casada decide iniciar una relación con un militar de nombre Vronski. En algunas ediciones Anna Karenina es portada de libro. Sin embargo, sentí el impulso fuerte de escribir sobre Levin. Para algunos criticos el verdadero personaje principal de la obra.
Este es un muchacho
de la sociedad media alta que decide trabajar en su hacienda (herencia de la familia).
Para la sociedad rusa del siglo 19 donde la juventud vivía en reuniones y
fiestas de gala, Levin parecía la excepción a la regla. Los primeros capitulos de la novela tienen un inicio con
Levin declarando su amor a Kitty, no solo eso, tambien proponiéndole matrimonio. Lastimosamente
Kitty tenia otro pretendiente y la respuesta no fue la que Levin esperaba. En
vez de morir de amor y sufrir por el revés amoroso, El joven decide volcar toda
esa energía en el trabajo de la hacienda y la vida académica, escribir un artículo.
No fue
fácil por que amaba a Kitty con mucha intensidad, pero salió adelante ocupando su mente en él y su vida.
Cuanto
más segaba Levin, más frecuentes eran esos momentos en que se olvidaba de todo.
Entonces parecía como si no fueran los brazos los que movían la guadaña, sino
esta la que arrastraba ese cuerpo lleno de vida y consciente de sí mismo. Sin
pensar siquiera, como por arte de magia, el trabajo se iba realizando como por
sí solo, y además con la mayor precisión y exactitud. Eran los momentos de
mayor satisfacción.
Lev Tolstoi -Anna Karenina page 322-
El destino le tendría preparado otra oportunidad con Kitty, esta vez ambos habían pasado muchas cosas, esto de alguna manera los habia preparado para lo que vendria en sus vidas. Es así que despues de coincidir en una reunion familiar, se vuelven a ver y descubren que los sentimientos no habian desaparecido, de hecho, se habian incrementado. No necesitaron hablar, hay miradas que dicen mas que las palabras.
Despues de ese encuentro decidieron casarse, asi que en poco tiempo se hacieron los preparativos para el matrimonio. Aunque Kitty era una muchacha que
creía en Dios, Levin se consideraba no creyente, esto podría ser un
inconveniente en la vida matrimonial por que Kitty si consideraba a Dios
importante en su vida.
Levin no había tenido una experiencia espiritual ni había conseguido lograr una conexión con lo divino, mas, al contrario, debido a sus inclinaciones académicas, había tenido mucha influencia de los filósofos mas renombrados de todos los tiempos. Para él la conexión con lo divino se perdía por que la razón no le demostraba su existencia. Pero todo cambiaria poco a poco en la vida de casado y con las pequeñas pero significativas experiencias de vida de los amigos y familiares cercanos.
Desde
hacía algún tiempo en compañía de su querida esposa le embargaba un sentimiento
nuevo, alegre y placentero, totalmente ajeno a la sensualidad. No tenían nada
que decirse, pero le apetecía oír su voz, que había cambiado durante el
embarazo, lo mismo que su mirada. Tanto en una como en otra se percibía la
dulzura y la gravedad de
las
personas que se entregan en cuerpo y alma a una tarea que les fascina.
Lev Tolstoi - Anna Karenina page 697-
Pero el
momento cumbre de esa relación con lo divino ocurrió de una forma difícil y
hasta dolorosa. Cuando su esposa entro a labor de parto, todo se complicó,
llevando a Levin a experimentar momentos de desesperación.
Levin se
disponía a entrar ya en el salón cuando de pronto oyó un gemido lastimero, que
se apagó enseguida. Se detuvo y pasó un buen rato inmóvil, incapaz de
comprender.
<<Pero
si ha sido ella», se dijo y, llevándose las manos a la cabeza, bajó corriendo
las escaleras.
¡Señor,
ten piedad! ¡Perdónanos, ayúdanos!
Aunque
no era creyente, repitió varias veces esas palabras, que, no sabía cómo, le
habían acudido a los labios, brotándole del mismo corazón. Entonces se dio
cuenta de que ni sus dudas ni la imposibilidad de creer con la razón le
impedían dirigirse a Dios. Todas esas vacilaciones habían desaparecido de su
alma como si fueran polvo. ¿A quién iba a dirigirse sino a Aquel en cuyas manos
estaban su amor, su alma y su vida entera?
Lev Tolstoi- Anna Karenina page 876-
Aquella fue
la primera vez que, hacia una oración, pasados los momentos difíciles, Levin
empezaba a creer que alguien protegía a su familia. Levin no llega a creer
porque otras personas lo convencieran. Más bien descubre que la vida moral que
observa en quienes lo rodean (Kitty, Teodoro, los campesinos, su hermano en
ciertos momentos) confirma una verdad que él ya estaba buscando. Es un proceso
más interior que exterior.
Convencido
de que no hallaría ninguna respuesta en los materialistas, en los últimos
tiempos, primero en Moscú y más tarde ya en el campo, había leído y releído a
Platón, Spinoza, Kant, Schelling, Hegel y Schopenhauer, filósofos que no daban
una explicación materialista de la vida.
Sus
ideas le parecían fecundas mientras leía o buscaba una refutación de otras
doctrinas, sobre todo de las materialistas. Pero en cuanto abordaba la solución
de lo que le interesaba, estimulado bien por esas lecturas o por el curso de
sus propios pensamientos, le sucedía siempre lo mismo. Cuando analizaba la
definición de términos tan vagos como «espíritu», «voluntad»,
<<«libertad» o «sustancia», se dejaba atrapar en la trampa verbal que le
tendían los filósofos o que se tendía él mismo y tenía la impresión de que
empezaba a entender algo Pero, bastaba que se olvidara de esa artificiosa
sucesión de pensamientos y, una vez inmerso en la vida real, analizara lo que
tanta satisfacción le había causado cuando pensaba siguiendo una línea dada,
para que de repente todo ese edificio artificioso se viniera abajo como un
castillo de naipes, con lo que quedaba demostrado que el edificio se había
construido con esas mismas palabras cambiadas de lugar, sin tener en cuenta
algo que en la vida es más importante que la razón.
Lev Tolstoi - Anna Karenina page 973-
Al final, Levin pudo conseguir esa relación única y personal con Dios; gracias a su esfuerzo por encontrar la verdad, logro tener un testimonio.
…Ese
sentimiento nuevo no me ha cambiado ni me ha hecho feliz ni me ha iluminado de
pronto, como soñaba, lo mismo que me ha pasado con mi hijo. Tampoco en ese caso
ha habido ninguna sorpresa. Yo no sé si a esto se le puede llamar fe o no, pero
ese sentimiento ha penetrado de manera imperceptible en mi alma con los
sufrimientos y ha arraigado con firmeza.
Seguiré
enfadándome con el cochero Iván, seguiré discutiendo, seguiré exponiendo mis
ideas sin venir a cuento, seguirá existiendo un muro entre el santuario de mi
alma y los demás, incluida mi mujer; seguiré culpándola de mis propios miedos y
arrepintiéndome; seguiré sin comprender con la razón por qué rezo, sin por ello
dejar de hacerlo. Pero ahora mi vida, toda mi vida, desde el primero hasta el
último de sus minutos, independientemente de lo que pueda sucederme, no solo no
carecerá de sentido, como antes, sino que tendrá el sentido indiscutible del
bien, al que seré capaz de conformar todos mis actos.
Lev Tolstoi- Anna Karenina page 1007-
“Levin
comprendió que la fe no eliminaba sus defectos ni respondía todas sus dudas. Seguiría
siendo el mismo hombre imperfecto, pero ahora sabía que su vida tenía un
sentido: orientar cada uno de sus actos hacia el bien.




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